En nuestra experiencia profesional de más de 25 años trabajando para la industria hemos tenido que intervenir de forma rápida en innumerables ocasiones para reparar averías imprevistas en muchos de nuestros clientes. Son intervenciones no programadas que causan retrasos o paradas de producción en el cliente, en ocasiones con altos costes de reparación porque muchas veces hay que intervenir en fin de semana, durante la noche o en momentos fuera del horario normal de trabajo y además hay que buscar repuestos deprisa y corriendo o incluso hay que esperar a disponer de ese repuesto, porque no tiene un plazo de entrega reducido. Esto causa estrés y tensiones en el cliente, pero también se producen molestias en la empresa mantenedora o reparadora porque ha de intervenir lo más rápido posible para “apagar ese fuego”, lo que normalmente provoca cambios en su programación viéndose obligada a veces a sacar algún técnico ya comprometido con otra tarea –y, por tanto, otro cliente- para acometer esa urgencia.

Afortunadamente cada vez más las empresas industriales dan más valor al mantenimiento correctivo, planificado y programado con anterioridad respondiendo a las instrucciones que propone el fabricante de los equipos y manteniendo en sus almacenes los repuestos necesarios, y son más conscientes de que aunque en un principio pudiera parecer que no hacer este tipo de mantenimientos ahorraba dinero (no intervengo y, por tanto, no incurro en un gasto, y no lo haré salvo que esté absolutamente obligado por una avería) se han ido dando cuenta de que en realidad es completamente al revés, ese gasto planificado mantiene la máquina en mejor estado, mejor régimen de funcionamiento, no implica paradas de producción, puesto que se lleva a cabo en paradas establecidas con tiempo de antelación, con lo que facilita el trabajo también a la empresa mantenedora que acude ya a la intervención con el repuesto suministrado y el material y herramienta necesaria. Y por supuesto, se evitan los agobios y estrés de las intervenciones inesperadas correctivas, con la consiguiente ganancia para todas las partes en cuanto a bienestar laboral.
¿En definitiva, y recurriendo a un ejemplo que cualquiera puede entender: qué es mejor y qué sale más barato, hacer las revisiones recomendadas por el fabricante a nuestro coche o ahorrárnoslas y esperar a que nos deje tirados en un viaje de vacaciones?
Por eso, desde Soluciones de Ingeniera y Montaje aconsejamos a todos nuestros clientes que atiendan los requerimientos de mantenimiento de los fabricantes de los equipos instalados.


