En la industria, el uso de la Criogenia está ampliamente extendido para almacenar gases en estado líquido a muy bajas temperaturas por debajo de su punto de ebullición, de forma que la capacidad de almacenamiento es enormemente mayor que si se quisiera hacer con la fase gas de la sustancia. Esta técnica da lugar a las plantas satélites o portátiles que se pueden instalar en cualquier industria y que se recargan regularmente por transportes cisternas por carretera.



